El Socialismo del Siglo 21, abrazado por algunos países de la región desde comienzos de siglo, está en aprietos que marcan sus limitaciones y su declinación como modelo. Ideado por un sociólogo alemán (Hans Dietrich Steffan) residente en México, el auge de este modelo sufrió un frenazo en 2009 con el derrocamiento de Juan Manuel Zelaya, el presidente hondureño que buscaba la reelección. Vino después otra caída, la de Fernando Lugo, de Paraguay, como secuela de un juicio de responsabilidades, en junio del año pasado. Un vistazo sobre Venezuela y Bolivia muestra a gobiernos presionados por penurias económicas y sociales. Incluso aliados como Argentina no logran salir de una atmósfera también volátil.